El origen y definición del quilate de pureza
El quilate (K o kt) es la unidad de medida oficial utilizada para expresar el grado de pureza de las aleaciones de oro. La escala divide la composición total de una pieza metálica en exactamente 24 partes. Por tanto, una pieza de oro puro absoluto está compuesta por 24 de 24 partes de oro puro, denominándose oro de 24 quilates.
No se debe confundir el quilate de pureza del oro con el quilate utilizado en el ámbito de la gemología (piedras preciosas), el cual es una unidad de peso (1 quilate de diamante equivale a 0.20 gramos).
Los tres quilatajes principales analizados
1. Oro de 24 Quilates (24K)
Es el oro fino puro (99.9% de pureza). No contiene mezclas con otros metales. Presenta un tono amarillo profundo brillante. Su principal inconveniente es su extrema maleabilidad y blandura, lo que causa que se doble o raye con suma facilidad. Por este motivo, su uso se restringe a lingotes de inversión de reservas bancarias y monedas oficiales de colección, no usándose en joyería convencional.
2. Oro de 18 Quilates (18K)
Es la aleación más apreciada y el estándar indiscutible de la alta joyería en España, llevando el sello oficial 750 (que certifica 750 milésimas de oro puro por cada mil de aleación, es decir, el 75% del total de la pieza). El 25% restante se compone de metales finos como la plata y el cobre. Esto confiere la rigidez idónea para engastar diamantes y asegurar que la forma perdure generación tras generación.
3. Oro de 14 Quilates (14K)
Contiene exactamente 14 partes de oro y 10 partes de otros metales (58.3% de pureza, sello de contraste 585). Es una aleación de elevada dureza y menor coste de producción, muy demandada en mercados internacionales para joyería de uso diario (como anillos de compromiso anglosajones) debido a que ofrece una resistencia sobresaliente a la abrasión.